El camino para revertir una lesión crónica
El cuerpo no comete errores; siempre actúa bajo las órdenes de la mente. Tiene la capacidad de alterar un tejido para ayudarnos a superar una dificultad de la mejor manera posible.
Aceptar esta premisa nos permite entender por qué una lesión se cronifica: nuestra mente ha decidido que esa es la "mejor" solución actual. Si un tejido se mantiene inflamado a pesar de la fisioterapia o la medicación, es porque la mente así lo ordena. En ese caso, el tratamiento médico está oponiéndose a las órdenes del cerebro.
Cuando solucionamos el conflicto mental que activa la inflamación, el cuerpo devuelve la zona a la normalidad. Es entonces cuando la fisioterapia, la medicina y la mente se alinean y los tratamientos funcionan con éxito.
Esto se aplica a cualquier sintomatología: osteoporosis, dolores crónicos, tendinitis o luxaciones recidivantes. Si una lesión no avanza, si la cirugía genera dudas o si la recuperación post-quirúrgica se estanca, es imprescindible explorar por qué nuestra mente necesita mantener ese estado.
¿Tienes una lesión crónica que no avanza? Podemos ayudarte.
