No existe el "Virus FIFA": Jugar más no es el problema
La sobrecarga de partidos, por sí sola, no aumenta el riesgo de sufrir lesiones graves. Lo que sí genera es fatiga, facilitando calambres o contracturas que actúan como un aviso para que el cuerpo se detenga por agotamiento. La recuperación de estos esfuerzos es rápida, normalmente de un solo día, y no debería derivar en roturas, tendinitis o fracturas.
Como explicamos en nuestro artículo , es la mente la que impide que el tejido pase a la fase de reparación al terminar el ejercicio.
El "Virus FIFA" implica un cambio de ambiente, de rol y la aparición de nuevos desafíos. Al regresar a la rutina del club, ciertos niveles de estrés desaparecen. En ese momento, la mente da permiso al cuerpo para regenerarse y es entonces cuando el tejido se vuelve vulnerable: cualquier esfuerzo físico puede provocar la lesión.
La clave de la salud no está en jugar menos, sino en mantener la paz interior para que los procesos de reparación se inicien inmediatamente después de cada esfuerzo.
¿Quieres mantener la paz interior y proteger tu rendimiento?
